11/1/09

Enigma nº 10


Algunos son capaces de decir con claridad lo que otros balbuceamos. Dedicado al corazón de Pascal. ¿Quién fue?

"La religión es una ilusión y su fuerza deriva de lo bien que encaja en nuestros impulsos ilusorios más instintivos"

3 comentarios:

Francisco Mujeriego dijo...

No puedo resistirme a contestar: Sigmun Freud. Y mañana sigo replicando que son las dos de la madrugada....zzzzzzzzz

Francisco Mujeriego dijo...

Retomo mi pospuesta argumentación para decir que es baladí tratar de relacionar la religiosidad de Sir Isaac (era arrianista, sí, y contrario a la Iglesia de Roma) o Monsieur Pascal (jansenista reconvertido al cristianismo) con oscurecimientos transitorios de su entendimiento, o atribuirla a supuestas experiencias místicas, situaciones a las que, al parecer, ambos científicos eran proclives. Ocurre, sencillamente, que para ambos hombres de ciencia (y no son precisamente del montón) razón y religión caminan de manera complementaria.

Retomando el discurso pascaliano te diré que, en muchas ocasiones, nuestros humanos sentidos (la razón, en suma) son insuficientes para percibir la verdadera naturaleza de las cosas. Un ejemplo: el amor. ¿Por qué nos enamoramos? ¿Qué nos atrae de la otra persona? ¿Es el cuerpo que vemos a través de nuestros ojos? ¿Tal vez su aroma o su timbre de voz? ¿Acaso es la suavidad de su piel o el sabor sus besos? No, el amor (que no la atracción física) no entra por los sentidos convencionales. Ni Dios tampoco. Lo percibimos con el corazón. Porque... ¿no creo que ni el amor ni Dios se manifiesten en forma de feromonas...? ¿o tal vez sí?

PD: "No se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos" (ver siguiente enigma)

Antonio Andújar Tomás dijo...

Qué el sentimiento religioso existe en hombres y mujeres es evidente, que ha tenido y tiene gran importancia en todas las culturas es innegable, que ese sentimiento y otros residen en "el corazón" es muy raro, pero, a pesar e todo, que Dios exista es improbable y si el Dios que no existe es el que algunas religiones nos presentan como único y omnipotente es un alivio su ausencia.

La jodienda es que si todos los hombres y mujeres olvidáramos a Dios en este instante, alguien que todavía no ha nacido lo volvería a inventar en la primera noche negra.

Por tato es inútil, relájate, reza y entra en un convento del Císter.

Por cierto, qué raros son tus amigos, arrianista y jansenista, mi madre siepre me dice que cuide mis compañías.

Ah, se me olvidaba, existen otras cosillas sentimentales que cuando residen en el corazón de los hombres y mujeres producen escalofríos: (patria, bandera, clase, etc. A modo de ejemplo, recuerda lo que es capaz de hacer el hombre oscuro que monta la vieja mula vasca de la gran Euskalerría o el hombre gris que monta la triste jaca rojigualda de la única patria. Lo dejo que me noto que pierdo el hilo de la razón.