10/1/09

¿Y si estuvieras equivocado?

Al hilo del último enigma pascaliano me parece interesante este vídeo de Dawkins.

4 comentarios:

Francisco Mujeriego dijo...

Creo que Pascal utiliza el pensamiento racional al menos tan bien como lo pueda hacer Dawkins, o mejor, pues te recuerdo que es considerado uno de los matemáticos más grandes y padre de la computación. Tampoco creo que tuviera miedo y devenga de tal circunstancia su fe. Más bien al contrario, fue un filósofo y matemático que quiso hacer del escepticismo una demostración de la existencia de Dios. No se opone a la razón, pues es en ella donde se manifiesta la grandeza humnana, pero para Pascal existe otra instancia superior a la razón calculadora y es la razón que nace del corazón y que permite situarnos ante lo trascendente. Otra de Pascal: "No hay nada tan conforme a la razón como el desacuerdo en la razón".

Como hombre de ciencia, Pascal ha utilizado la reflexión matemática, el método científico en suma, para defender la fe: es la famosa Apuesta de Pascal. ¿La conoces, no? Pascal distingue entre el "espíritu de geometría" (la lógica, el racionalismo) y el "espíritu de fineza" (las razones del corazón) que complementa al anterior. El espíritu de geometría es insuficiente para acercarse a Dios pero sin dicho espíritu no existiría la ciencia deductiva, y la Apuesta de Pascal proviene de la deduccción, del método científico. Se trata de optar entre Todo o Nada. Incluso para el escéptico (el carente de experiencias propias del "espíritu de fineza") apostar a que Dios existe es ganarlo todo en la Eternidad, y al revés, si no existe apenas pierde nada. Pero apostar a que Dios no existe y equivocarse conlleva una pérdida inmensa. Pura lógica matemática.

Filosóficamente este argumento puede ser discutible, pero le sirvió a Pascal para argumentar razonadamente, en términos de probabilidad matemática, a favor de la existencia de Dios. De todos modos, la razón por si misma no conduce a la fe y ahí es donde interviene el "espíritu de fineza", el corazón. Otra frase de Pascal: "El corazón tiene razones que la razón desconoce". Igual que no se ama por la razón, tampoco es ella el instrumente adecuado para conocer a Dios. "Es el corazón quien siente a Dios. Eso es la fe. Dios es sensible al corazón, no a la razón"

Antonio Andújar Tomás dijo...

Es seguro que es verdad lo que dices de Pascal pero también me deja muy frío el corazón y perpleja la mente.

La frases que citas:

"El corazón tiene razones que la razón desconoce".
"Es el corazón quien siente a Dios. Eso es la fe. Dios es sensible al corazón, no a la razón"


Son bonitas pero desconsoladoras, son más de los mismo. Lo de siempre, nada. El falso consuelo que da la fe al "afortunado" que la tiene.

Pero hay algo que me preocupa:
¿Qué es la razón que nace del corazón?. Puede ser hasta peligroso.

Sólo dos razones encuentro para justificar a Pascal en este punto concreto de su famosa apuesta: estaba de broma o fue deshonesto (por miedo).

Por último ¿Para qué es necesario demostrar la existencia de Dios? ¿Por qué un tipo listo se plantea semejante dilema?

fermat dijo...

Creo que Mujeriego se equivoca cuando dice que Pascal argumenta matemáticamente, con las leyes de las probabilidades, sobre la existencia de Dios. Pascal no hace eso.
Lo que hace Pascal es responder a la pregunta: ¿qué es más ventajoso para una persona, creer o no creer en Dios?
a) Si Dios no existe tanto le da. b) Si Dios existe y él tiene fe ganará la gloria eterna (en el supuesto de que quien tiene fe se salvará y quien no la tenga se condenará a los infiernos).

Por tanto, el cálculo de la ganancia del juego (no es otra cosa lo que plantea Pascal, un juego de probabilidades) es ventajosa para el creyente, pero Pascal no contabiliza las pérdidas obtenidas durante toda una vida de fe si al final Dios no existe.

Pascal, por tanto, nada dice de la existencia de Dios, sólo se interroga sobre la oportunidad de creer y la trata desde dos supuestos:

1) Creer es voluntario (cosa que la misma Iglesia niega al afirmar que la fe es un don divino).

2) Creer no procura pérdidas de ningún tipo al creyente aunque Dios no exista.

Que la existencia o inexistencia de Dios es indemostrable es un hecho. Los argumentos de los creyentes no son aceptados por los no creyentes y éstos nunca asumen criterios exclusivamente científicos al hablar de Dios. En cualquier caso, concluyo con dos apreciaciones:

1) Si Dios existiera, cosa que niego, desde luego no sería como ninguna de las religiones cree que es.

2) Sólo los creyentes deben preocuparse de demostrar la existencia de Dios. En cambio, los no creyentes no deben demostrar nada. La cosa es así: el ser humano apareció hace miles de años sobre la Tierra y hubo un día posterior en el que uno de ellos habló de algo trascendental, sin aportar pruebas, sólo como experiencia personal y, por tanto, irrepetible. Hubo otros que le creyeron y repitieron esa mentira año tras año, siglo tras siglo, pero hasta la fecha nadie ha aportado pruebas convincentes. De forma que, de momento y hasta que no se demuestre lo contrario, la cosa está como al principio de la humanidad: sin Dios.

Antonio Andújar Tomás dijo...

Fermat, te creía desaparecido, me alegro de tu nueva presencia.

No había visto tu comentario ya que la entrada queda ya lejos.

Me parece muy oportuna tu precición.


Espero que sigas participando pues cuanto más seamos mas divertido será esta historia.